La Laguna Existe
2020
Escuchar:
Nos encontrábamos en un momento crítico: la desescalada tras el COVID, con el pequeño comercio gravemente afectado y una economía paralizada. Aunque el mensaje de “apoya lo local” estaba presente en todos lados, había perdido fuerza por repetición. Detectamos una contradicción clara en el comportamiento del consumidor: decimos que apoyamos lo nuestro, pero seguimos consumiendo en grandes plataformas. El reto era generar conciencia real y provocar un cambio de comportamiento en un contexto saturado de mensajes vacíos.
Pensar:
Partimos de un insight muy humano: cuando sentimos que lo nuestro está en peligro, reaccionamos.
Decidimos dejar de suavizar el mensaje y hacerlo incómodo, directo y real.
Así nace “La Laguna Existe”, un concepto que apela al instinto de protección y orgullo local, rompiendo con el tono emocional genérico del momento. No queríamos decirle a la gente lo que tenía que hacer, sino hacer que se diera cuenta por sí misma de la incoherencia entre lo que dice y lo que hace. Un discurso claro: decirlo está bien, hacerlo es lo importante.
Hacer:
Desarrollamos un spot como pieza central de la campaña, construido desde un lenguaje directo y sin artificios, que rompe con los códigos típicos del COVID. Comenzamos replicando los clichés del momento para después girar el tono hacia un mensaje más crudo y reivindicativo, mostrando comerciantes reales y apelando a la acción con una narrativa clara y contundente. La campaña se integró dentro de una estrategia en tres fases —atracción, acción y reacción— con el objetivo de generar conciencia, movilizar a la ciudadanía y reforzar el valor del comercio local. El resultado: una pieza que no solo comunica, sino que incomoda, activa y conecta desde la verdad.






